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Dragon Egg: Capítulo 679

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Una Cierta Chica y la Estrategia de Distracción (Lado de Milia)

 

 

El plan para atacar a la Santa Jornes ha comenzado.

 

Los participantes éramos Meltier-san, yo y ocho monjes dirigidos por Sirius-san, el monje principal, para un total de diez personas.

 

Nos dividimos en dos grupos de cinco y nos acercamos a la estatua del ángel, un grupo irá desde el frente mientras que el otro desde detrás de la estatua.

 

Meltier-san y yo estábamos en el mismo grupo, y debíamos acércanos a Jornes desde el frente para llamar su atención. Y los cinco restantes, liderados por Sirius-san, deben atacarla desde un punto ciego mientras nosotros la distraíamos.

 

Sin embargo, solamente Sirius-san atacará directamente a Jornes. Los otros cuatro miembros de su grupo serán los encargados de despejar el camino, lo protegerán de los monstruos, mientras que él se concentra en atacar a Jornes.

 

La habilidad con el arco de Sirius, [Disparo de Dragón], es una habilidad en la que las flechas disparadas son cubiertas con una luz que se asemeja a un dragón y que se dirigen en línea recta hacia el objetivo.

 

Esta habilidad consume un cuantioso poder mágico y tarda mucho en activarse. Sin embargo, el poder de ataque y el poder de penetración son extremadamente altos. Sirius-san ya había explicado de antemano que es una habilidad con la que se puede causar fácilmente un gran daño a oponentes con un alto poder defensivo y alto nivel de resistencia a los ataques físicos.

 

Si Jornes es golpeada por el [Disparo de Dragón] y parece que fue dañada correctamente, entonces podemos estar seguros de que Jornes es un oponente al que podemos derrotar. No sería posible continuar la batalla en ese momento, pero nos retiraremos, traeremos la información y contactaremos a los monjes que se encuentran en otros lugares para formular un plan concreto para derrotar a Jornes.

 

Tuvimos en cuenta el riesgo de empeorar la situación atacándola imprudentemente, pero, aun así, mantener el statu quo era demasiado desesperante.

 

Los cinco nos acercamos a Jornes, liderados por Meltier-san.

 

Las hermosas calles de la Ciudad Santa de Lidom eran ya una sombra de lo que fueron tras el desenfreno de los monstruos. Hay edificios en ruinas y estatuas de piedras destrozadas.

 

—¿Crees que funcionará? Meltier-san. (Mlila)

 

—No lo sé. Pero estoy segura de que podremos obtener algo de información. —Meltier-san miró a Jornes, que flotaba sobre la estatua del ángel.

 

—Con el [Disparo de Dragón] de Sirius-sama, tal vez Jornes-sama descienda a la Ciudad Santa y haga un ataque a gran escala. Si eso sucede… seremos… ugh… —Uno de los monjes… Radda-san, dijo.

 

Radda-san es un hombre de baja estatura que a menudo es reprendido por su timidez. Es un hombre amable, y he hablado con él a menudo en los últimos cuatro días.

 

—¡Oye, tú! ¡No digas cosas tan desmoralizantes! ¡El peligro ya ha sido tomado en cuenta! ¡No sabemos lo que puede salir mal!

 

Radda-san inclinó su cabeza, ante la ira de otro monje.

 

Pero para ser sinceros, creo que es más probable que suceda lo que dijo Radda-san. Si me opusiera, enviaría a Meltier-san sola a su muerte mientras que yo me quedaría en el palacio, por lo que no me opuse con mucha fuerza.

 

Es bastante optimista el pensar que Jornes puede ser derrotada por manos humanas. Tiene una magia de ataque de color arcoíris que usó cuando apareció por primera vez, y si la usara repetidamente, no hay nada que podamos hacer.

 

En este momento se encuentra en el aire, pero si puede volar a esa altura, será casi imposible el golpearla si se convirtiera en una pelea. Además, aunque intentemos reunir todas las fuerzas restantes, si Jornes hace llover esa lluvia negra, tendremos que retirarnos a la base solamente por eso.

 

No obstante, si adoptamos una visión pesimista en lugar de una optimista, estaremos condenados desde el principio. Si queremos sobrevivir, tenemos que asumir que Jornes es un oponente al que podemos derrotar.

 

Eso también es un hecho.

 

Como dijo el monje, somos conscientes de que las cosas pueden salir mal.

 

—Sin embargo, hay una gran distancia entre nosotros. A esta distancia, ni mis ataques o los de Milia golpearan adecuadamente. —Meltier-san mira a Jornes con los ojos entrecerrados.

 

A Jornes no parecía importarle esto. Incluso si nos acercamos a ella, ni siquiera nos mira.

 

—No te preocupes. Jeje, ni siquiera nuestros arcos pueden golpear adecuadamente con este ángulo. No somos Sirius-sama, sabes. —Dijo Radda-san, tratando de ser gracioso.

 

Los otros dos monjes lo fulminaron con la mirada y se rascaron la cabeza. Meltier-san también le dirigió una mirada perdida.

 

—Lo siento, la atmosfera era bastante oscura… Pero no tienes que preocuparte. Nuestro papel es llamar la atención de Jornes-sama. No se trata de que nuestros ataques acierten con precisión. Puedo llamar a Jornes-sama con [Telepatía]. Cada uno puede hacer lo que crean conveniente. El propósito de esta unidad no es golpear. (Radda)

 

—Dejando de lado la manera en que lo dijiste, pero… sí, tienes razón. —Meltier-san asintió a Radda-san.

 

Cuando nos acercamos lo suficiente a la estatua del ángel, decidimos comenzar el plan de distracción hacia Jornes.

 

{¡Santa Jornes-sama! ¿¡Por qué está haciendo esto!? ¡No somos capaces de entender lo que piensa! ¿¡A caso hemos pecado de alguna manera!? ¡Una sola palabra es suficiente! ¡No podemos morir sin saber el porqué de ello!} (Radda)

 

Radda-san la llamó con [Telepatía], como había dicho antes. Sin embargo, no hubo respuesta.

 

Las flechas disparas por los otros monjes pasaron por los pies de Jornes.

 

—¡[Luna Luchen]! —Meltier-san levantó su espada y alzó su voz.

 

Desde su espada, que fue cubierta por la luz, salieron emitidas decenas de balas de luz. Sin embargo, solo alcanzaron como mucho, la parte inferior del abdomen de la estatua del ángel.

Y por puesto, Jornes tampoco reaccionó a esto.

 

—… Bueno, no es que fuera una habilidad planeada originalmente para largas distancias. (Meltier)

 

La [Esfera de Fuego] que también había soltado, en el mejor de los casos, pasó junto a Jornes.

Jornes tampoco le prestó atención.

 

—Ni la [Telepatía] o las flechas funcionaron. No muestra ningún interés en absoluto. —Radda-san se encogió de hombros.

 

—Me temo que algunos monstruos han entrado en el rango de mi [Detección de Presencias]. Puede que dentro de poco las cosas se pongan desagradables. —Otro monje dijo con amargura.

 

Si es tan indiferente, parece que recibirá la flecha de Sirius-san. Sin embargo, es una oportunidad única en la vida. Si es notado y evitado fácilmente, esta operación que pone en peligro la vida será casi inútil.

 

—Hmmm… me gustaría decir algunas palabras que pudieran llamar la atención de Jornes-sama. Después de todo, tiene miles de años. (Radda)

 

—Por cierto… he estado pensando en la razón por la que Jornes no se ha movido, como si estuviera esperando algo. Si dices algo relacionado con eso, es posible que puedas distraerla. (Milia)

 

Ante mi sugerencia, Radda-san juntó sus manos y su boca se abrió con una sonrisa.

 

—Ya veo, no es una mala idea. Leer su propósito y fingir que sabemos lo que quiere para llamar su atención. (Radda)

 

Radda-san inmediatamente dirigió su atención a Jornes, que flotaba en el cielo.

 

{¡Jornes-sama, su compañero ya ha llegado! ¿¡Por qué no vienes a saludarlo!? ¡Supongo que era a él al que querías invitar, incluso si eso significaba involucrar a toda la Ciudad Santa!} (Radda)

 

El cuerpo de Jornes se movió y nos miró. En ese momento, la [Esfera de Agua] que acababa de disparar golpeó sus pies. El agua estalló y mojó su ropa.

 

—¡Le di…! (Milia)

 

Puesto que no le haría ningún daño de todos modos, fue una buena decisión cambiar a una magia débil con poco poder de ataque. En el caso de que quiera atraer la atención de Jornes, pensé que sería mejor utilizar el agua que moja y que se pueda adherir a ella, que el fuego.

 

Jornes entrecerró sus ojos en señal de incomodidad.

 

Dirigí mi atención hacia Sirius-san y los demás, que estaban cerca del otro lado de la estatua.

Se había levantado de su escondite entre los escombros y apuntó a la espalda de Jornes con la punta de su flecha.

 

 


Rachidor: Seguimos con los capítulos de Milia, e iniciamos con la operación para atacar a Jornes, aunque yo creo que no es una buena idea despertar a un león dormido. En el próximo capítulos veremos las consecuencias.

Trad. ~Rachidor

Ed. ~Aucifer Sakuya


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Sergio Batista
Sergio Batista
hace 4 años

No creo que eso valla a terminar de buena forma.
Si es alguien que ni siquiera se inmuta por ataques enemigos, no creo que sea alguien a quien se pueda vencer

MR.HOLAHELLO
MR.HOLAHELLO
hace 4 años

Bruh esta esperando a alguien

Cuervo
Cuervo
hace 4 años

chicos, lo que estáis haciendo es literalmente suicidio asistido, daos cuenta de que nunca tuvisteis oportunidad y volved al refugio y esperad por irushia

Sombra
Sombra
hace 4 años

Le llegaron a mojar la ropa , la verdad me sorprendieron , hicieron más de lo que esperaba .

Sr.Gael
Sr.Gael
hace 2 años

como mi abuelo decía nunca le rasques los huevos al león

aún que en este caso sería nunca le mojes la concha ala santa?

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