¡Déjenme a la joven señorita a mí!
Desde que se acordó que la Señorita Euphilia sería mi asistente, hemos estado muy ocupadas. El motivo principal de esto es que también se acordó que tendría su propia habitación en mi villa real.
Hasta ahora, la Señorita Euphilia había estado viviendo con sus padres en la finca del duque, que está lo suficientemente cerca del terreno del palacio real para hacer el viaje a diario, pero la mayor parte de mi investigación es un secreto estatal. Más importantemente, a juzgar por como suele llevarse a cabo, es casi seguro que habrá ocasiones en que nos quedaremos despiertas toda la noche.
Por eso tomé la decisión de prepararle una habitación aquí, pero… El problema es que solo se le permite ir y venir a cierto número de personas.
En su mayor parte, la villa real está a cargo de Illya y de mí. Bueno, para ser honesta, mayormente Illya. Solo cuando debe salir a hacer algún recado o tomarse un descanso se envía una mucama particular (elegida en su mayor parte por su habilidad para no hablar sobre lo que vea o escuche aquí) desde el palacio en sí.
En pocas palabras, no hay mucho personal aquí, por lo que tan solo traer sus muebles iba a ser una molestia. Significaba que yo, una princesa, tendría que ir y cargarlos hasta aquí. Bueno, supongo que mientras solo sea eso, estaré bien.
O, por lo menos, eso es lo que pensé en un principio. Al final, terminé arrastrando todos esos pesados muebles mientras las mucamas me daban instrucciones, me sentí como un trabajador de una empresa de mudanzas en mi vida anterior.
— Solo entrar los muebles es más que suficiente. Por favor, no se moleste en acomodarlos, Alteza. Su gusto en diseño de interiores es muy… vanguardista, después de todo.
— O sea, ¿Lo que estás diciendo es que mis gustos son extraños? ¿O simplemente malos?
— Bueno, si lo pone de esa manera…
— ¿¡Ni siquiera lo negaste!?
— Por favor, deje que nos encarguemos del resto. Tiene que visitar el hogar de Su Excelencia hoy, después de todo, ¿No es así?
Le asentí a la líder de las mucamas que habían sido enviadas desde el palacio. Tras terminar aquí, la siguiente tarea en mi lista era recoger a la Señorita Euphilia. Mi padre insistió en que Illya me acompañase, ya que aparentemente, sería un problema si visitase el hogar del Duque Magenta yo sola.
Personalmente, habría preferido que Illya se quedase aquí mientras yo no estoy. Hay demasiados lugares en la villa a los que me preocupa que entren las mucamas, después de todo. No porque fuesen a revelar algún secreto – las mucamas del palacio saben mantener el silencio – pero hay algunas habitaciones en este lugar que son bastante peligrosas si no sabes lo que estás haciendo.
Les dijimos que tuvieran cuidado, pero no puedo evitar preocuparme un poco, ¿Ok? Bueno, ya que estaba siendo amablemente echada tras entrar el último mueble, dejé lo que sería la futura habitación de la Señorita Euphilia con eso en mente.
— Su Alteza.
— ¿Illya?
— Es hora de que se prepare. No queremos faltarle el respeto al Duque Magenta, después de todo.
— Sí, supongo que tienes razón, ya que voy a llevarme a su preciosa hija. Especialmente tras lo que hizo Allie, sería mejor tener cuidado esta vez, ¿No?
— Dios mío… Nuestra Princesa, más parecida a una bestia salvaje que a un miembro de la realeza, a un demonio infernal que a un ángel del pueblo, siendo tan obediente… ¿¡Será que el mundo llegará a su fin mañana…!?
— ¿¡No estás yendo demasiado lejos!?
— Así son las cosas, simplemente…
Parecía una dramática actriz de una ópera. A pesar de la fachada de extrema melancolía que levantó por un segundo, en el siguiente se enderezó con un brillo profesional en sus ojos.
— Bien, en primer lugar, tenemos que bañarla. Después de eso viene el maquillaje, elegir un vestido…
— Realmente cobras vida cuando tienes una oportunidad de vestirme…
— Las flores son más hermosas cuando se las cuida y coloca en un florero, y lo mismo aplica para usted, Alteza.
Y con esas palabras, Illya me llevó a ser fregada y pulida. Habiéndola conocido por tanto tiempo, he aprendido que, a partir de cierto punto, es inútil resistirse, por lo que no me resistí.
Después del baño, me puso tanto maquillaje que casi no me reconocí al verme en el espejo. La pasión de Illya y el resto de mucamas es realmente admirable. ¿Quizá sea comparable a mi pasión por la magia? Pensarlo de esa forma hace que sea un poco más fácil soportar que me vistan y maquillen.
De repente, vi el reflejo de Illya por un momento. A pesar de estar acercándose a los 30, su piel parece la de una adolescente. Realmente valió la pena el tiempo invertido para crear herramientas mágicas que la mantengan hermosa.
— …Illya es realmente hermosa.
— Por favor, deje de bromear.
— ¿Pero hablo en serio? Siempre he pensado eso, desde que era pequeña.
— Ah, qué nostálgico. Yo también recuerdo cuando era pequeña, Alteza, antes de que se volviera loca repentinamente, empezara a desarrollar sus herramientas mágicas y a lastimarse de cien maneras distintas.
Las mordaces palabras de Illya mientras me peinaba parecían casi afectuosas. Aunque estaba hablando de mis fracasos pasados, para mí son preciosos recuerdos que comparto con Illya.
En ese entonces, cuando aprendí que no tenía aptitud para la magia, rápidamente pasé a concentrarme en la investigación y creación de herramientas mágicas. Illya estuvo a mi lado desde el principio. ¿Dónde estaría ahora, si no fuese por ella? No puedo evitar preguntármelo.
— ¡Bueno, es cierto que ha habido muchos fracasos, pero tan solo son los peldaños que llevan al éxito!
— En ese caso, ¿Tal vez pueda decir lo mismo de las veces que fracasé en mis intentos de escapar de usted?
— ¿…Y cuál es el éxito al que te llevan, Illya?
— Vaya, yo consideraría este momento como uno.
Estás exagerando… Murmuré por lo bajo. ¿Cómo puede decir algo tan vergonzoso con tanto orgullo? Es mortificante.
— Jamás podría abandonarla, después de todo…
— ¿Dijiste algo?
Illya solo sonrió en respuesta. A pesar de haber estado juntas por diez años, realmente no parece que su cara haya cambiado mucho desde la primera vez que la vi. Aunque se haya vuelto más hermosa con la edad, Illya siempre será Illya.
Honestamente, no puedo explicar con palabras lo mucho que aprecio que siempre haya estado junto a mí. Si le dijera que es como una hermana para mí, estoy segura que se enojaría. Y, además, no sé si hermana sería la palabra correcta. Más bien… ¿Preciosa compañera?
— En cualquier caso, a pesar de todo lo que digo, disfruto de mi trabajo aquí. Supongo que casarse no es la única felicidad que puede alcanzar una mujer, después de todo.
— Um, lamento eso…
— No se preocupe. Ya que mi familia no es muy prestigiosa, solo sería un peón en un matrimonio político, de todas formas. Además, podría decirse que termine casándome con una princesa, así que no diría que me fue muy mal, gracias a usted.
Illya era la hija de un vizconde. Sus padres siempre habían tenido la intención de aumentar su influencia, y pretendían que Illya se casara con alguien de una familia poderosa. Una de las principales razones por las cuales fue enviada al Palacio Real como aprendiz de mucama fue para llamar la atención de un pretendiente de una buena familia.
Pero, en lugar de eso, llamó mi atención. Bueno, quiero decir, cuando me enteré que la familia de Illya iba a decidir por ella un matrimonio que no quería, puede que me haya… pasado un poco al asegurarme de que se quedase conmigo.
Afortunadamente, gracias a eso Illya no pudo escapar de mí, y así es como llegamos a la relación que tenemos ahora – en la cual me ayuda con mi investigación. Aunque, no puedo decir que todo haya salido bien.
Aunque su familia al principio estaba bastante contenta de que éramos cercanas, a pesar de que su compromiso había sido cancelado, una vez que abandoné mi derecho al trono surgieron problemas entre ellos, y se distanciaron. Pero, ahora que lo pienso, ¿Quizá puedan reparar su relación si reafirmo mi derecho?
Illya me dijo que no le importaba, sin embargo, ya que la relación con su familia nunca había sido muy buena. Es por eso que ya no usa su apellido, tampoco. Bueno, intento no indagar demasiado, pero en mi opinión, suena como si ya hubiese sido desheredada.
Pero no importa, ya que, para mí, Illya es Illya. No importa de qué familia sea. Eso siendo dicho, ya que es tan hermosa, estoy segura que sería muy popular… Pero no quiero pensar en eso, porque si perdiese a Illya estaría en muchos problemas. Y además, sería descortés pensar en esas cosas a espaldas de Illya, ¿No?
— ¿Sabes, Illya? Es probable que las cosas solo se pongan más interesantes en el futuro.
— Si eso es lo que quiere la Princesa. Pero, poniendo eso de lado, no es como si yo fuese a hacerle las cosas fáciles tampoco.
La respuesta de Illya me hizo reír. Solo llegué hasta aquí gracias a ella, y ya que no puedo agradecerle lo suficiente de todas maneras, no hace falta decir lo que ambas ya sabemos.
— Fufu, mi disfraz de princesa es perfecto… ¡Excelente trabajo, Illya!
— ¿Esto viniendo de una princesa real?
Sus nudillos golpeando mi cabeza hicieron que un fuerte ruido sonase en la habitación.
Tras terminar de disfrazarme de princesa, tomé un carruaje a la propiedad del Duque Magenta junto a Illya.
Ahora que lo pienso, no los he visitado desde que era una niña. En ese entonces, todavía me llevaba bien con Allie, y la Señorita Euphilia no era su prometida.
La familia del duque es, técnicamente, una rama de la familia real, pero en términos de nuestra relación sanguínea, los Magenta son parientes muy lejanos. También recuerdo haber escuchado que mi padre y el Duque Grantz se conocen desde su niñez, y que trabajaron juntos hace mucho tiempo.
Así que, cuando era joven, visité la mansión del duque, pero fue hace tanto tiempo que es como si no hubiese ocurrido. Será mejor mantener la calma y pensar en esta como mi primera visita.
— Hagamos esto, Illya.
— Sí, Alteza.
Guiadas por una de las mucamas de la casa del duque, Illya y yo caminamos por la mansión. Apenas cruzamos las puertas, quedó claro lo impresionante que era el lugar, pero supongo que era de esperarse viniendo de la familia Magenta.
La habitación a donde nos guiaron resultó ser el salón principal, y allí nos esperaban la señorita Euphilia, el duque Grantz y la duquesa, la señora Nerschell.
No era muy parecida a la señorita Euphilia, quien parece haber heredado los rasgos de su padre. Ya que pasó tanto tiempo desde la última vez que la vi, terminé mirándola boquiabierta. ¡No, no, no! ¡Esta vez tengo que por lo menos intentar ser cortés!
— Es un gran honor que nos ofrezca su ayuda en esta situación, Princesa Anne-Sophia.
— No, que la Señorita Euphilia me ayudara con mis experimentos era un deseo personal mío, así que yo debería ser quien les agradezca. Más importantemente, también debo disculparme sinceramente por el vergonzoso comportamiento de mi hermano menor. Aunque la familia real ya haya emitido una disculpa formal, me gustaría expresar mis condolencias personalmente.
— No es necesario que se incline, Alteza.
— Sí, Princesa Anne-Sophia. Lo más importante es que fue usted quien salvó a nuestra pequeña Euphie. Y ya que estamos profundamente agradecidos por la oportunidad que nos extendió, no es correcto aceptar semejante disculpa.
Ya que tanto el duque como su esposa me pidieron levantar mi cabeza, tuve que hacer lo que me pedían, y rápidamente tomé asiento. Illya, mientras tanto, se situó detrás de mí.
Enfrente, del otro lado de la gran mesa del salón, el duque Grantz estaba sentado, con su esposa e hija a cada lado.
— Realmente ha pasado un tiempo desde que nos vimos por última vez, ¿No, Señora Nerschell? Me alegra verla tan saludable.
— Lo mismo digo, Princesa Anne-Sophia, aunque debo decir, he escuchado muchas cosas acerca de usted. Pero es cierto que ha pasado demasiado tiempo desde la última vez que nos visitó…
— Después de que acordaron el compromiso de Algard, creí que lo más prudente sería mantenerme alejada de la casa Magenta.
— Sí… Disculpe mi franqueza, pero aunque mis sentimientos al respecto deberían ser obvios a estas alturas, desde un principio tuve dudas sobre el Príncipe Algard. A decir verdad, ahora que todo ha salido a la luz, ¿No cree que esta podría ser una buena oportunidad a largo plazo?
¡Esa sonrisa conlleva una presión increíble, señora Nerschell! ¡La cara inexpresiva del duque podrá ser aterradora, pero esa clase de fría sonrisa es algo que verías justo antes de morir!
No es sorprendente que la señorita Euphilia, hija de estos dos, tuviese cierta reputación por su severa mirada. De tal palo tal astilla y todo eso, ¿No?
— Ya escuché todos los detalles de parte de mi esposo y de Euphie. Siempre y cuando Euphie esté satisfecha con el acuerdo, no tengo objeciones.
— Su confianza me honra. Me faltan las palabras para describir lo agradecida que estoy por la oportunidad que me están dando para restaurar el honor de la familia real. Haré todo lo que esté en mi poder para asegurar la felicidad de la Señorita Euphilia, preciosa hija del duque y la duquesa Magenta. Esto juro, en nombre de la familia real.
— Realmente está en su mejor forma hoy, ¿No, Princesa? Pero debo admitir que, cuando juró “en nombre de la familia real”, estuve a punto de dejar escapar una carcajada.
¿¡Duque Grantz…!? Sí, concuerdo en que todo esto es un poco absurdo, ¡Pero no es necesario decirlo en voz alta! ¡Estoy dando mi mejor esfuerzo para parecer una buena Princesa! Ahh, acabo de escuchar a Illya suspirando detrás de mí. Como sea, lo que pase a partir de ahora ya no es mi culpa.
— ¡Cielos, Lord Grantz, incluso yo sé que hay un tiempo y lugar para todo!
— Ah, mis disculpas. Simplemente no sabía que Su Alteza era capaz de actuar de esa manera. Sin embargo, creo que todos vimos su sinceridad. Me gustaría pedirle que cuide bien de Euphie.
— ¡Sí! ¡Lo haré con mucho amor!
¡Fujejeje! ¡Ahora que tengo a la señorita Euphilia, podré hacer progresos con esa herramienta… Oh, y en ese experimento…!
Tener magia pero ser incapaz de usarla puede llegar a ser muy molesto a veces. Aunque esa es la razón por la que empecé a desarrollar herramientas mágicas. ¡Pero la señorita Euphilia, con sus excelentes capacidades para todo tipo de magia, es la asistente perfecta! ¡Ahh, ya voy, mi futura vida de fáciles experimentos!
— Sin embargo, Princesa Anne-Sophia… A partir de ahora, estará compartiendo su vida con mi hija. ¿No le parece que “Señorita Euphilia” es demasiado formal?
— ¿¡M-madre!?
No pude evitar quedarme mirándola, estupefacta, al escuchar su propuesta. Pero tiene razón, decirle “señorita Euphilia” todo el tiempo es un poco… ¡Y también quiero que seamos más cercanas!
— Entonces, ¿Puedo decirte Euphie? ¡Ah, si eso es demasiado, ¿Qué tal Euphilia?!
— …Por favor diríjase a mí como le plazca.
— ¡Gracias! En ese caso, tú dime Anise, ¿Ok? ¡Espero que podamos llevarnos bien, Euphie!
— …Sí, Princesa Anise. Espero con ansias su orientación y enseñanzas sobre la magia.
¡Muy bien, eso me gusta-…! Espera, hmm… Hablando de enseñanzas, ¿Qué hay de Euphie y la academia? No creo que pueda seguir asistiendo, después de todo lo que pasó, ¿No?
— Por cierto, ¿Qué piensan hacer respecto a la Academia?
— Me alegra que lo pregunte. Como sin duda sabrá, nuestra Euphie es una excelente estudiante. Así que, oficialmente, la razón por la cual ya no asistirá, a pesar de no haberse graduado, es que continuará sus estudios con la Princesa Anne-Sophia.
— Nos pareció importante que el pueblo sepa que las acciones del Príncipe Algard no fueron la única causa, y que la Princesa Anne-Sophia solicitó personalmente que Euphilia estudiase con ella.
Ahh, tiene sentido. Al decir que Euphilia dejó la academia porque yo insistí en reclutarla, puede que algunas personas no le presten tanta atención al compromiso.
— En ese caso, pueden usar mi nombre como les parezca. Es cierto que he estado interesada en Euphie desde hace mucho tiempo, después de todo.
— Vaya, en ese caso, creo que deberíamos aprovecharnos de su bondad. ¿No te parece, Grantz?
— Sí. Me aseguraré que Euphie esté exenta de asistir a la Academia hasta la fecha de su graduación, e incluso de asistir a la ceremonia de graduación.
— Claro, sería horrible si su motivo para dejar la Academia fuese la cancelación del compromiso, ¿No? ¡Si pueden usarme para arreglar eso, por favor no duden en hacerlo!
— Gracias por todo, Princesa Anise.
— ¡No es nada!
En serio, es un gran alivio que todo esté arreglado, de alguna forma u otra. Al exhalar un suspiro de alivio, repentinamente recordé…
— Ahora que lo pienso, ¿No tienes un hermano menor, Euphie?
— Ah, ¿Caind? Bueno, él…
— A ese chico no le hace ninguna gracia que Euphie deje la Academia para irse con usted, Alteza. Ni siquiera le dije que hoy nos visitaría, pero debe haberse enterado de alguna forma, y se escapó. Seguramente esté en la Academia ahora mismo.
Ahh, ya veo… Parece que el hermanito de Euphie me guarda rencor.
— Debe estar molesto porque parece que su hermana está siendo usada por la familia real…
— No, um… Realmente lo siento…
— No es ni remotamente culpa tuya. Y además, los rumores que hay sobre mí probablemente no ayudaron.
— En cualquier caso, teníamos la esperanza de que pudieran entenderse, si se conocieran. Y no dudo que la situación en la Academia debe ser algo incómoda ahora mismo.
— Sí, por lo que he escuchado, todos los estudiantes están nerviosos tras lo que ocurrió.
La señora Nerschell suspiró, su expresión grave. Lamento escucharlo, pero por una vez, nada de eso es mi culpa. ¡Nunca fui a la academia, después de todo! Aparentemente, mi padre lo prohibió, seguro de que causaría problemas si asistiera. Concuerdo, realmente.
Después de eso, mi reunión con el duque y la duquesa terminó sin problemas, y Euphie y yo volvimos al palacio.
Aunque el rencor de Caind es potencialmente peligroso, definitivamente quiero estar en buenos términos con la familia de Euphie, así que volveré a visitarlos en el futuro.
— ¡Fufu, se siente como que no he hecho ningún progreso desde que empezó esta situación con Euphie!
Tras traer a Euphie a la villa real y pedirle a Illya que le mostrase el lugar, fui directamente hacia mi taller. Ahora que lo pienso, es cierto, no he hecho ni un solo experimento estos dos días, gracias a este debacle. ¿Qué pasaría con las habilidades de un profesional tras alejarse de su oficio por tres días? Más importantemente, ¿Qué tan atrasada quedaría mi investigación?
— Pero, ahora que Euphie está aquí, tengo que reconsiderar mis experimentos… Hay muchas más posibilidades, después de todo.
Hmm… Pensé, sacando mi libreta. La llevo siempre encima, para bosquejar diseños que recuerdo de mi vida anterior, o para anotar cualquier idea que se me venga a la mente.
Esencialmente, soy un elemento que no pertenece a este mundo, a fin de cuentas. Soy consciente que estos recuerdos de otra vida han cambiado mi forma de pensar y el cómo veo el mundo, pero también de que podrían desaparecer tan repentinamente como aparecieron en primer lugar.
Y es por eso que me aseguro de anotar todo meticulosamente, en caso de que llegue a ocurrir. No diría que son la prueba de que viví ni nada por el estilo, pero me pareció buena idea dejar algo atrás.
— Hmm, bueno, por ahora, lo mejor sería abstenerme de los experimentos más conmocionantes. Salir tampoco parece una buena idea. Y en ese caso, tampoco puedo llevar a cabo experimentos que requieran muchos materiales… De hecho, eso es una buena idea, debería hablar con Euphie para que podamos entendernos un poco mejor…
Cada vez que me dejan por mi cuenta, suelo hablar sola un poco. Pero, mientras caminaba por el taller, absorbida en mis pensamientos, escuché que llamaban a la puerta. Del otro lado, podía oír la voz de Illya… ¿Euphie está con ella, entonces?
— ¿Adelante?
— Con permiso.
Una vez que respondí, Illya no se demoró en entrar al taller, con Euphie tras de sí. Parece haberse cambiado a un vestido ligero en el que sería más fácil moverse. Al momento de entrar, Euphie empezó a mirar alrededor de mi taller con curiosidad.
Por mi parte, abrí mis brazos para darle la bienvenida. Finalmente, Euphie se ha convertido en mi cómpli-… EJEM… Quiero decir, en mi compañera de trabajo. No pude evitar sonreír.
— ¡Bienvenida, Euphie! Este es mi castillo, pero por favor, siéntete como si fuera tuyo.
— ¿Este es su taller, Princesa Anise?
— Así es. Ten cuidado con lo que tocas, ¿Ok? Hay muchos prototipos aquí.
Tras escuchar mi advertencia, Euphie se puso un poco rígida. Bueno, en realidad, no debería haber ningún problema, ya que tengo un área de almacenamiento separada para cualquier cosa que pueda ser verdaderamente peligrosa. A veces me paso la noche concentrada en algo que probablemente no debería y termino haciendo algo que preferiría que nadie más vea, así que…
Añadí un asiento a la mesa que Illya y yo solemos compartir, para que Euphie use. Una vez que se sentó e Illya fue a preparar el té, parecía un día cualquiera en el taller, ignorando el hecho de que había alguien nuevo.
— Una vez más, me alegra poder trabajar contigo, Euphie.
— Sí. Espero poder crear cosas que ayuden a la gente, justo como usted, Princesa Anise.
— Ahh, no tienes que tomártelo tan en serio, ¿Sabes? Solo tenemos que hacer lo que podemos hacer, esa es mi mentalidad. Por supuesto, queremos resultados, pero siempre habrá más fracasos que éxitos.
— ¿Sí?
— Si ves a la luna como un éxito, entonces los fracasos serían las estrellas a su alrededor. Pero creo que así es como deberían ser las cosas. Si nadie intentase alcanzar la luna, entonces el cielo nocturno no estaría lleno de estrellas.
— Ya veo. ¿Esa es su filosofía?
— Así es. De otra forma, si te concentras demasiado en obtener resultados, los fracasos solo harán que te impacientes y te frustres. No tienes que sentirte como si tuvieras la obligación de conseguir resultados, ¿Ok?
Este palacio no fue construido en un día, y los secretos de la magicología tampoco serían resueltos en uno. ¡La magicología es la pasión de mi vida, un amor que mantendré hasta la vejez! ¡Intento hacerlo parecer genial, pero la verdad es que simplemente nunca llegaré a crear todas las cosas que quiero! Y si mis creaciones terminan beneficiando a otras personas, aún mejor, ¿No?
Euphie asintió, aparentemente impresionada. Ahh, que chica más buena y honesta. Bueno, quizá solo esté feliz de haber dejado atrás sus viejas obligaciones… Euphie había sepultado sus emociones en su camino para convertirse en la próxima reina, pero estos últimos días se la vio más como una chica de su edad.
Considerando todo por lo que tuvo que pasar hasta ahora, quisiera que, como mínimo, todos los días de su próximo año estén llenos de diversión. ¡Geniales inventos! ¡Divertidas herramientas mágicas! ¡Una experiencia que no olvidará aunque viva mil años!
— Creo que deberíamos tener una fiesta, ¿No te parece?
— ¿Una… fiesta?
— Para ti, Euphie. Bueno, sería de mal gusto decir que es una fiesta para conmemorar la cancelación de tu compromiso, así que, ¿Una fiesta de bienvenida? ¡En cualquier caso, estoy agradecida de que estés aquí! ¿¡Cieeerto, Illyaaa!?
— También creo que es una gran idea.
— ¿…Realmente está bien hacer algo así?
Sus cejas estaban apretadas, pero parecía más avergonzada que enojada. Con una mano en la mesa, me acerqué a ella y apunté a su nariz.
— ¡Lo haremos porque quiero hacerlo! ¿O acaso no te gusta la idea, Euphie?
— …No, no es eso. Es solo que, um, es un poco repentino.
— Bueno, espero que puedas acostumbrarte a esa parte de vivir aquí. Pero no hay necesidad de apresurarte.
Esta vez, le extendí mi mano. Euphie, aún algo confundida, inconscientemente estiró la suya, poniéndola encima de la mía.
Entonces, la tomé firmemente, y le di una ligera sacudida. Estoy segura que la guiaré de la mano para hacer toda clase de cosas divertidas desde ahora. Eso es lo que me dije a mi misma, por lo menos, mientras le sonreía.
(NdT: Hay que ser muy mal traductor para desaparecerse dos semanas tras empezar una novela, ¿Eh? ¿Qué clase de persona hace eso?
En fin, no tengo excusa, pero pido perdón, la vida me golpeó de repente y la universidad no ayudó. Espero poder seguir trabajando en esto con algo de normalidad a partir de ahora.)





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