Search

La revolución mágica de la princesa reencarnada y la joven genio – Capítulo 3

La rebelde más excéntrica del reino.

La petición de Anne-Sophia no podía ser aceptada o rechazada en ese mismo momento. Orfans les informó que discutiría el asunto con los individuos pertinentes, y se despidió de Anne-Sophia y Euphilia.


— ¿Te quedarás en el palacio esta noche? ¿Señorita Euphilia?


— S-sí… Me gustaría volver a casa, pero ya es tan tarde…


— En ese caso, ¿Te gustaría quedarte en mi habitación?


Al escuchar la pregunta de Anne-Sophia, Euphilia retrocedió y se abrazó a sí misma, protegiéndose. Esa reacción logró sorprender incluso a Anne-Sophia.
Bueno, era entendible. Si alguien te hiciera esa pregunta, justo después de escuchar lo discutido anteriormente, habría implicaciones bastante inmodestas.


— Entonces, ¿Los rumores eran ciertos…?


— ¿Rumores?


— Que la Princesa Anne-Sophia… um… prefiere al mismo género…


— Ahh, eso es cierto, sí. ¡No es que los hombres me parezcan desagradables, pero si tengo que casarme, no podría hacerlo con uno! ¡Solo podría enamorarme de una mujer madura o una linda chica, ¿Sabes?!


¿Qué estaba diciendo con esa sonrisa tan pura? Euphilia pensó internamente que su título de “Chica Problema #1 del Reino” no era una exageración.


A pesar de ser la prometida de Algard, Euphilia nunca había interactuado mucho con Anne-Sophia. De hecho, las mantuvieron a distancia de manera intencional.


Eso siendo dicho, no es como si hubiese ignorado su existencia por completo, y aunque no le gustasen los chismes, cuándo un rumor es repetido lo suficiente, era imposible no escucharlo.


— Pero, ¿Qué hay de sus principios como miembro de la realeza…?


— ¡Deje esa clase de cosas en el estómago de mi madre cuando salí!


— ¿¡No se siente mal por Su Majestad!?


— …Bueno, supongo que si lo pones de esa manera…


— ¿¡No cree que debería hacer algo al respecto, entonces!?


Euphilia empezó a sentir un dolor de cabeza acercándose. Pellizcándose la nariz en exasperación, se dio cuenta que estaba demasiado exhausta para seguir esta conversación. No podía entender la forma de pensar de la Princesa en lo absoluto.


Se quería dar la vuelta y nunca mirar atrás, teniendo a una persona tan extraña viéndola de esa forma, pero sabía muy bien que hacer eso sería lo mismo que abandonar su propio futuro.


La predicción que Anne-Sophia compartió con Orfans era plausible, la misma Euphilia podía verlo como el resultado más probable.


Asimismo, la sugerencia de Anne-Sophia de ganar crédito para reconstruir su reputación tampoco era mala. El problema era que la fuente de ese crédito sería esa Princesa.


— Vamos, vamos, en lugar de pensar en mí, deberíamos pensar en tu futuro, Señorita Euphilia. Fue la familia real quien te agravió, ¿Cierto? Si no hacemos algo pronto, Lord Grantz llevará a mi padre en una cita al Festival de la Sangre.


— …No creo que mi padre sea capaz de algo así. Como mucho, me regañará…


Por el bien del futuro de la nación, ella debía convertirse en una mujer digna de ser Reina. Y el que la había guiado en su camino no fue nadie más que su padre, Grantz Magenta. ¿Cómo se suponía que lo enfrentase ahora? La mirada de Euphilia cayó al suelo mientras sus pensamientos se oscurecían.


Euphilia realmente no conocía los detalles de los crímenes de los que se le acusó, pero sí podía entender que probablemente fueron fabricados para satisfacer los deseos de ciertas personas. La Casa de Magenta es una familia ducal muy poderosa, esto podría ser parte de un plan para disminuir su influencia.


Lo que fuera que había hecho a Algard perder la razón, sin embargo, era un problema completamente diferente. ¿Qué podría haber hecho para prevenirlo? Euphilia se preguntó eso a sí misma.


— ¡Te ves muy deprimida!


— ¿¡Mugyuh!?


Mientras Euphilia se encontraba perdida en sus pensamientos, sus mejillas fueron repentinamente apretadas y pellizcadas por las manos de Anne-Sophia.


— ¡Tal como pensé, no puedo dejarte sola ahora mismo, Señorita Euphilia! ¡Muy bien, nos vamos! ¡A mi cuarto!


— ¿Eh? ¡Espere un momento, ¿Princesa Anne-Sophia?!


— ¡No aceptaré un no como respuesta!


Levantando a Euphilia sobre su hombro de nuevo, Anne-Sophia atravesó el pasillo a toda velocidad. Al ser secuestrada por la Princesa por segunda vez, Euphilia no pudo evitar gritar en pánico.


— ¡A-alguieeeen! ¡Por favor alguien detenga a Su Alteza!


Los gritos de Euphilia no disminuyeron, solo se intensificaron. Pero, la gente con la que se cruzaban solo pudo ofrecerle torcidas sonrisas de simpatía en respuesta a su desesperada apelativa.


Como si estuvieran diciéndole que era inútil. Luego, pretendiendo que no vieron nada, esos caballeros y sirvientes volvieron a sus deberes.

 

¡He vuelto, mi querido cuarto!


Tras cargarla todo el camino, llegué a mi cuarto en la Villa Real. Tras bajar a la Señorita Euphilia, limpié la montaña de documentos que indica el lugar donde se encuentra mi escritorio hasta encontrarle una silla.


— Está un poco desordenado, pero siéntete como en casa. Haré que te preparen una taza de té, espera un segundo.


— …Creo que ya entiendo. Es imposible detenerte con solo palabras.


Le sonreí a la Señorita Euphilia, cuyos hombros se hundieron como si se acabase de rendir.


Mi habitación personal estaba hasta el techo de material de investigación, así como todo tipo de libros y documentos. Principalmente uso esta habitación para pensar nuevas ideas y teorías, mientras que llevo a cabo las actividades prácticas en mi taller.


La Villa Real en sí está al borde del terreno del Palacio Real. Solía tener mi habitación personal allí, por supuesto, pero esta villa fue construida en parte porque renuncié mi derecho al trono, y en parte porque causaba demasiados problemas en el palacio.


En realidad, estoy bastante contenta con ello, pero mi padre parecía estar al borde de perder la cabeza cuando ordenó que construyeran este lugar. ¿Qué soy una persona horrible, dices? Bueno, lo hecho, hecho está, ¿No?


— Con permiso, Su Alteza.


— ¡Illya! ¡Por favor sírvele un té a la Señorita Euphilia para que se relaje!


Tras golpear una vez, mi mucama personal, Illya, entró en la habitación. Habiendo estado conmigo por 10 años, hizo una reverencia como si toda esta situación fuera normal, y se preparó para hacer el té.

 

Hay un juego de té completo en mi habitación, por lo que puede ser preparado enseguida. Usando una herramienta mágica en forma de tetera, Illya no tardó en ponerse a hervir el agua y preparar las hojas.


Observando atentamente, la Señorita Euphilia parecía algo impresionada. No solo a la habilidad de Illya, también estaba mirando algunas de las herramientas mágicas en mi habitación.


— Hay tantas herramientas mágicas, y algunas nunca las había visto antes…


— Ah, eso es porque tengo algunos prototipos que todavía he hecho públicos.


— Al contrario, este lugar está lleno de trampas terribles. Una vez que te acostumbras a estas herramientas, la idea de trabajar en otro lugar es…


Illya murmuró para sí misma, con los ojos vidriosos. ¿Cómo puede mantener una cara tan inexpresiva? Aterrador.


Pero, es cierto que hay muchos prototipos aquí que traté de modelar a partir de muebles y electrodomésticos que eran normales en mi vida anterior. Supongo que Illya fue quién más se beneficia por ellos.


— Pero son convenientes, así que está bien, ¿Cierto?


— El problema es que son demasiado convenientes. Imagínese lo inconveniente que es el resto del mundo en comparación. Un pensamiento ominoso, ¿No cree, Alteza?


— ¡Está bien, porque amo a Illya y quiero que se quede conmigo para siempre!


— Ja, ja, ja, ¿Y quién fue la persona que se aseguró de llenar la fosa exterior del palacio, para que no pueda escapar?


— ¿¡Quién haría algo tan horrible!? Hmm, fue mi padre, ¿No es así? ¡Llamen a un detective!


— Incorrecto. Fue el demonio que tengo frente a mí.


— Pero soy humana, Illya. ¿No deberías hacer que te revisen los ojos?


Hoy, bromeamos como siempre. Bueno, hemos estado tanto tiempo juntas, y solía estar enamorada de ella, sin mencionar que se vio involucrada en algunos de mis experimentos cuando era más joven, que como resultado, mi padre le asignó el trabajo de vigilarme.


¡Pero aun así, me enorgullezco de haber hecho la vida diaria de Illya bastante más fácil!


La Señorita Euphilia parecía sorprendida por nuestra conversación. Hmm, ¿Supongo que tiene sentido? Aunque haya sido una mucama para la familia real por muchos años, debe ser extraño ver cómo nos hablamos, considerando la diferencia entre nuestras posiciones.


— Entonces, Alteza. ¿Qué hace aquí la prometida del Príncipe Algard, Lady Euphilia?


— ¿Hm? Oh, es que Allie rompió su compromiso con la Señorita Euphilia durante la fiesta de graduación. Vi que la estaban arrinconando, así que la secuestré y la traje al palacio.


— …Increíble. Ni siquiera sé por dónde empezar. En primer lugar, ¿Qué se supone que hacia usted allí? Y en segundo, ¿Romper un compromiso de esa manera, en público? ¿Con Lady Euphilia? Si esto es una broma, es de muy mal gusto.


— Por desgracia, es la verdad. Ya sabes lo que dicen, la realidad es más extraña que la ficción.


— Cierto, pero esa frase suele ser más persuasiva cuándo es usada por alguien que no está loco.


— ¡Insolencia! ¡Insolenciaaaa!


Bueno, puede que esté diciendo que es insolente, pero así es como siempre hablamos. Es la forma en que demostramos nuestro amor.


Mientras hablábamos de esto y aquello, la Señorita Euphilia se quedó callada, y parecía algo incómoda. Notando esto, Illya tosió para cambiar de tema.


— Y, ¿Entonces? ¿Por qué está aquí Lady Euphilia?


— Está aquí para ser mi sujeto de- EJEM… ¿Pensé que si trabajaba como mi asistente, podría ganar algo de crédito por su trabajo, lo que ayudaría a acabar con algunos de los rumores tras lo que pasó…?


— ¿…Habla en serio?


Mientras Illya me miraba con ojos muertos, asentí.


No sé por qué, pero Illya se volteó hacia la Señorita Euphilia con una expresión llena de simpatía. Era como si estuviese viendo una vaca que acababa de ser enviada al matadero.


Pero la Señorita Euphilia solo parecía estar confundida. Suspirando, Illya volvió a mirarme.


— …Así que, finalmente ha perdido la cordura. Esto realmente es una desgracia, Su Alteza. Todo este tiempo, creí que hacer infeliz a la gente era simplemente una desafortunada consecuencia de su comportamiento, pero veo que está empezando a activamente hacer miserable al resto.


¡Espera, espera, espera, ¿No es esto un poco extremo?!

Illya, tras revelar sus pensamientos más profundos, suspiró al ignorar la expresión de su ama, y volvió a su tarea.


— ¿Pretende arruinar la vida de Lady Euphilia?


— ¿¡Estoy tratando de hacer lo opuesto!?


— Wow, ¿Incluso dice que lo hace por un buen motivo? El camino al Infierno realmente está hecho con buenas intenciones. Es un demonio.


— ¡Princesa! ¡Soy una princesa, Illya!


— ¿Está escuchando? Sé mejor que nadie lo que esto significa, porque ya no puedo escapar. Por eso, por favor tome nota de lo que estoy diciendo, ¿Realmente ha perdido la cabeza? No, supongo que estuvo loca desde un principio.


— ¡Illyaaaa!


¿Está enojada? ¿O llorando? Ignorando a Anne-Sophia, quién estaba ineficazmente golpeando su vestido como una niñita, Illya se volteó hacia Euphilia una vez más.


Había algo inquietante escondido en las profundidades de esos ojos, pero también estaban llenos de simpatía. Euphilia no pudo evitar encogerse involuntariamente ante ellos.


— Lady Euphilia, no debería aceptar así como así. Por favor, no escuche las palabras que este demonio le susurre al oído.


— Uh… um…


— Por ningún motivo debería aceptar un trato con el demonio. ¿Entiende? Apenas lo haga, tomará su alma y la arrastrará consigo al Infierno, ¿Sabe?


— ¿R-realmente me quiere hacer cosas tan horribles…?


— No. El problema es la tendencia a volverse “daños colaterales”, e incluso si eso la enojase (a usted), “el fin siempre justificará los medios”, Lady Euphilia.


Al terminar de hablar, un escalofrío recorrió el cuerpo de Illya, como si estuviese recordando algo terrible.


Sin llegar a entender del todo a que se refería, Euphilia la miró de reojo. Cerca, Anne-Sophia había dejado de intentar detener a Illya, y se había resignado a enfurruñarse en su escritorio.


— Lady Euphilia, le aseguro que, sin ninguna duda, las intenciones de la Princesa son buenas. Aunque estoy segura que tuvo motivos personales, está pensando en usted primero que nada.


— S-sí… Bueno, entendí eso, creo…


— Pero, ese no es el problema. Por decirlo de otra manera, la Princesa es como una droga.


— ¿Una droga…? Ah, sí. Creo que entiendo a qué se refiere.


— …No estoy segura si debería sentirme triste por la Princesa de que no lo negara, o satisfecha de que esté de acuerdo. En cualquier caso, es un alivio que entienda. Sin embargo, debo preguntarme si entiende con exactitud lo que estoy diciendo, Lady Euphilia.


— ¿…Qué quiere decir con eso?


Las cejas de Euphilia se estrecharon al escuchar eso. La idea de que Anne-Sophia era una droga era fácil de entender. Lo que había creado cambió y fortaleció al Reino de Palletia. Verdaderamente, tenía muchos logros notables a su nombre, a pesar de ser la excéntrica más infame del Reino.


Lo que es más, también tenía el poder de cambiar su vida, por lo que no entendía cuál era el problema. Illya, por su parte, dedujo correctamente como lo había interpretado Euphilia, y siguió hablando.


— Los inventos de la Princesa son maravillosos. Con tan solo ver esta habitación, no tengo duda de que puede ver lo increíbles que son algunos de ellos.
— Sí, estoy segura que si estos se esparcieran por el mundo, mejorarían las vidas de todos.


— Y ese es el problema.


— ¿Eh?


— Una vez que entras a su mundo, no hay vuelta atrás. Para que quede completamente claro; una vez que elija este camino, no podrá abandonarlo jamás.


— ¿No cree que está exagerando…?


Illya levantó la voz un poco, en caso de que Anne-Sophia tuviese alguna objeción. Pero permaneció desplomada sobre su escritorio, apenas moviéndose.
Viendo que no tenía nada que decir, Illya sacudió su cabeza a las palabras de Euphilia.


— Imagine, por ejemplo, si se le quitase el fuego a una civilización que haya llegado a depender de él.


— …Ah, entiendo. ¿Así es cómo es?


— Sí. Es por eso que se lo digo ahora. Este lugar es demasiado “conveniente”. La forma en que la Princesa ve el mundo es demasiado complicada como para entenderla, pero, una vez que pruebas la fruta prohibida, no hay vuelta atrás. Una vez que conoces esa maldita conveniencia.


Los inventos de Anne-Sophia son realmente asombrosos. Pero, por ser tan asombrosos, es difícil vivir sin ellos tras haberlos usado.


Una vez que se acostumbran a ella, los humanos detestarían abandonar los beneficios de una vida fácil. Es por eso que comparó a Anne-Sophia con una droga.


— Ciertamente, en esta situación, un observador podría llegar a pensar que la familia real rompió su compromiso con usted. En ese sentido, ganar crédito sería una forma de arreglar las cosas. Ya que usted es tan talentosa, estoy segura que sus logros no tardarían en hacerse famosos.


— Pero, si me acostumbro a estas innovaciones… Ya veo, sería difícil irme de aquí cuando sea el momento, ¿No?


— Sí. No dudo que pueda entenderlo sin que lo repita tanto, pero, literalmente, ‘la forma en que ve el mundo cambiará completamente’. Teniendo eso en cuenta… ¿Está dispuesta a hacer esto, sabiendo los riesgos? Le preguntaré una vez más, ¿Entiende en lo que se está metiendo?


— ¿Por qué parece que tu valoración de mí está empeorando cada vez más? ¡De hecho, más que una evaluación de mi persona, esto se siente como si me estuvieras tratando como una sustancia peligrosa!


— Veo que despertó, Alteza.


Euphilia pensó, mientras empezaba a comprender. Que, en realidad, la “extrañeza” de Anne-Sophia era más profunda de lo que creyó en un principio.

Anne-Sophia era alguien que podría cambiar el mundo a su alrededor. En cuanto a la persona en sí, la forma en que veía e interactuaba con el mundo era completamente única en comparación con cualquiera que haya conocido.


Este era un punto de no retorno. Una vez que cruzara esa línea, no habría vuelta atrás. No podría volver a su vida anterior. En esencia, esa era la advertencia de Illya.


— …Princesa Anne-Sophia.


— ¿Mm?


— No sé por qué está dispuesta a ir tan lejos por mí, pero…


— Es porque me gustas, como mujer.


— Ah, cierto… No estoy segura de estar de acuerdo con esa parte, pero entiendo. En ese caso, Su Alteza, ¿Por qué se dedica a investigar la magia de esta forma? ¿Qué es lo que está intentando lograr?


En primer lugar, ¿Qué es la magicología?


Trae beneficios que podrían transformar el mundo, pero también podría servir como un vicio verdaderamente adictivo para la humanidad.


Las dos chicas veían el mundo a través de lentes diferentes, y vivían de distinta manera. ¿A dónde se suponía que la llevase el camino de la Princesa?


Euphilia no sabía la respuesta a esa pregunta. Cuando intentaba comprender la respuesta, se sentía como si estuviese mirando un abismo.


Y, tras pensarlo un poco, el abismo conocido como Anne-Sophia le devolvió la mirada y respondió.


— Sabes que no puedo usar magia normal, ¿Cierto?


— Sí.


— Uno de mis primeros recuerdos es de cuándo me pregunté a mi misma “¿Podría volar usando magia?”


— …Ya veo.


Las personas no estaban destinadas a volar. La naturaleza pretendía que caminasen por la tierra con ambos pies firmemente plantados en el suelo. Eso era obvio, ya que los humanos no tienen alas.


Es por eso que Euphilia no comprendía por qué Anne-Sophia pensaría eso.


— Pero, incluso si hablo de volar, no es tan simple, ya que hay muchas cosas que vuelan, ¿No? Por ejemplo, los pájaros y los insectos no vuelan de la misma forma, e incluso las semillas de algunas flores flotan por el aire. Decidí que quería flotar indefinidamente en el aire, y que eso requeriría una línea de pensamiento completamente distinta.


— ¿Ya… veo…?


— Ahh, como lo explico… Pensé que las personas deberían poder hace muchas más cosas con magia. Especialmente dado que no puedo usarla. Se siente como un desperdicio.


— ¿Un… desperdicio…?


— Sí. Un desperdicio.


— Y… ¿Esa es la razón…?


— ¿Sí?


Porque pensó que era un desperdicio. Euphilia podía sentir el dolor de cabeza amenazándola con volver.


¿Eso es todo lo que tenía para decir? ¿Con ese motivo tan simple, había empezado a cambiar el mundo? Ah, pero, si uno considera que estaba viendo un mundo completamente distinto del de Euphilia, empieza a tener sentido.


Quizá era algo que Anne-Sophia podía ver, y que no dejaba lugar a dudas. Al tratar con alguien tan diferente, es inútil asumir que algo podría ser imposible o ridículo a sus ojos.


— Es un desperdicio no usar algo que está disponible, ¿No? Y resulta que conocía un método que podría hacer que mis ideas funcionaran. ¡Ah, probablemente ya lo sepas, pero debería mencionar que mi poder mágico innato es de primera clase! Ya que no puedo usar magia de la misma manera que el resto, es natural buscar una forma de imitar y superar lo que ellos pueden hacer, ¿No te parece? Y, porque podía hacerlo, lo hice.


Ahh, finalmente, Euphilia comprendió la profundidad de su excentricidad.


Era porque todo esto era natural para ella. Cambiar y moldear el mundo a su alrededor como le parecía, era un acto tan normal como levantarse y vestirse en la mañana. Qué escalofriante manera de ver el mundo. Pero, entendía que, efectivamente, eso terminó beneficiando a muchas personas.


— Eso es todo. Quería hacerlo, así que lo hice, así soy.


— …Princesa Anne-Sophia, usted es una persona realmente aterradora.


— ¿Pero tú me das mucho más miedo a mí, Señorita Euphilia? ¿A menos que creas que estar armada con una familia súper poderosa, increíble intelecto, dominio sobre todos los elementos y una excelente habilidad para las artes marciales es normal? Eres como Einstein si hubiese sido una chica noble.


— ¿Eins…? No termino de entender esa última parte, ¿Pero supongo que entiendo el resto…?


¿Ominoso, dijo antes Illya? Euphilia se sonrió a sí misma. Sintió que nunca llegaría a entender la forma en que esta persona ve el mundo.


Empezó a empatizar con Algard un poco, recordando la vez que le mencionó lo mucho que odiaba a Anne-Sophia. Si ella fue así desde un principio, ¿Qué podría haber llegado a pensar Algard, teniendo que crecer bajo su sombra?


Estaba segura que debe haber sentido lo mismo. Es decir, miedo, un miedo que le decía que debería correr muy, muy lejos. La idea de ser atrapada en su mundo era espantosa. Un mundo que podría cambiar tan fácilmente como respiraba.


— Para ser honesta, sería un gran alivio si decidieras ayudarme, Señorita Euphilia. Si puedes prestarme tu aptitud para todo tipo de magia, podría expandir el rango de mis experimentos. Sin tu ayuda, no estoy segura de que pueda hacerlo funcionar.


— ¿Realmente… necesita mi ayuda?


— También podría ayudar al país. O, en realidad, lo hará. En parte, es por eso que puedo hacer lo que quiera, después de todo. Tengo completa libertad, siempre y cuando cambie el país.


¿Cierto? La sonrisa de Anne-Sophia parecía estar diciendo eso. Lo dijo tan inocentemente, como si estuviese hablando de planes para el futuro normales.


— Por eso, Señorita Euphilia, si alguna vez decide ayudarme, la recibiré con los brazos abiertos. ¿Por qué no cambiamos al mundo juntas? ¡Y el futuro que no podamos cambiar, lo destruiremos!


Habló con la voz de un ángel, pero Euphilia sintió un escalofrío, como si el demonio acabase de susurrarle en el oído.


La persona más extraña y excéntrica del Reino. La pionera de la magicología, y una persona que estaba cambiando al mundo.


Ese día, aunque habría preferido estar a mil kilómetros de distancia, Euphilia Magenta logró comprender qué clase de persona era Anne-Sophia von Palletia.

 


Índice

Comentarios

5 3 votos
Calificación
Suscribirse
Notificarme de
guest

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

0 Comentarios
Más antiguos
Más nuevos Más votados

Apóyanos

Te podría interesar

0
Nos encantaría conocer tu opinión, comenta.x
Skip to content